Nuestros Todos

Dentro de cada uno habitan miles de personas, reflegemos en este blog lo que somos en cada una de nuestras vivencias, en cada una de nuestras etapas. Sé que más de uno se sentirá identificado.

jueves, 20 de enero de 2011

HOLA SOLEDAD


¿Por qué me fascina estar sola? Es algo que intento responder diciéndome que así es mejor, que estando solo tienes tranquilidad, paz, armonía, que estando solo uno puede conectarse con lo que realmente es. Y es así, me gusta estar sola, me gusta mi soledad, me gusta sentarme a escuchar una canción que me desgarre el alma o que por el contrario, me haga brincar y hacer los pasos de baile más ridículos del mundo (jajajaja).
En soledad tal vez encuentro ese espacio propio que he buscado durante tanto tiempo. En puedo escuchar el silencio y taparme los oídos para escuchar el mundo. En soledad me gusta escribir, me gusta fantasear con monstruos de épocas pasadas.
En soledad puedo cantar ( si es que a mis gritos se les puede llamar cantar) en soledad puedo pensar en aquellas personas que me hacen falta y llorar, llorar como cuando era niñita, llorar e imaginar que pronto estaré  con ellas, o que ellas pronto estarán conmigo.
Qué curioso ¿verdad? Estando en soledad, a pesar de que me gusta mucho, extraño demasiado a aquellas personas que me hacen falta. Tal vez cuando ya no estén las personas con las comparto a diario, empiece a extrañarlas en mi soledad.
 Tal vez la soledad sea solo un pretexto para estar con aquellos con quienes no puedo estar, tal vez mi soledad funcione como una especie de plaza de armas donde puedo encontrarme o reencontrarme con mis fantasmas.
Sin embargo no siento esta necesidad de soledad cuando estoy con quienes puedo ser autentica, con quienes no me censuran y muy por el contrario me aceptan tal y como soy, con mis defecto y rarezas, con quienes me quieren a pesar de todo y de todos.
Eternas gracias a todos ellos, a mi música, a mis libros, a mis fotografías, y a mi soledad por recibirme en sus profundidades cada vez que la necesito.

QUÉ BONITA FAMILIA


Desde pequeña estuve rodeada de mi gran familia, primos, tíos, abuelos, en fin, una gran familia.
Antes todo era normal (al menos eso creo) y es que todos nos llevamos muy bien, todos reíamos, jugábamos, todos nos divertíamos juntos.
Ha pasado el tiempo y, sin duda alguna todos cambiamos, todos crecimos parabién o para mal, unos en tamaño, otros en conocimiento y otros en orgullo y pedantería.
Hace tres años que no vivo con ellos, hace tres años que me aleje (por decisión propia) de esta familia que me hizo pasar  tantos buenos momentos y que ahora es la causante de esta crítica.
Siempre me dijeron: “cuando hablan los mayores, los niños se callan”. Este es el primer mandamiento de mi familia (aceptable cuando se aplica única y exclusivamente a lo que dice: NIÑOS)
Ellos, los mayores, creen que por el simple hecho de ser “mayores” tienen toda la razón del mundo y que uno debe de aceptar sus comentarios sin plantear una solución o una opinión, por más mediocre que ellos puedan considerarla, es una cuestión de respeto el simple hecho de escuchar a otra persona; pero parece que en mi familia (gracias a algunas personas que creen que alzando la voz todos debemos callarnos y quedarnos como corderitos asustados diciendo amén a todo lo que dicen) esto es imposible.
Uno de mis mas grandes deseos es vivir tranquila con mi madre, mi padre, mis hermanas y mi tía Marcela que es como mi madre también, vivir tranquilos solucionando nuestros propios problemas sin nadie que nos joda la vida, es que siento que hay personas que se meten donde nadie  los llama, que se creen con el derecho de hacer con tu vida lo que a ellos se les de la gana, que se creen con el derecho de gritarte, de impedirte cosas, de censurarte con el pretexto de: “yo soy tu padrino, yo soy tu tía, etc. ¿Cuándo aprenderán a respetar la vida ajena? Y ciertas personas, ¿Con qué capacidad moral vienen a corregir o a querer dar clase maestras de vida?
He dejado de considerar como miembros de mi familia a aquellas personas, si algún día tienen la oportunidad de leer esto en este blog, reconocerán al instante quienes son.
Si bien es cierto nadie puede escoger en qué familia nacer, es también muy cierto que todos tenemos derecho de llevar una vida tranquila.