Ahora no hago nada pero escucho, escucho todos los sonidos, corriendo juntos,combinados, fusionados o en cadena. Sonidos de la ciudad y sonidos fuera de la ciudad, sonidos de día y de noche.
Y mis oídos se cerrarán, tus gritos están atentos a mi despertar. Seré ciego en la luz y abriré los ojos en la oscuridad. Por tu amor incompleto, falleceré inmiscuido en mis problemas. Y los problemas ya no serán.
Si tus oidos mueren, muere tu mundo, mueres tú, muero yo, y aunque mueras seguirás viviendo, porque mi corazón laterá por lo que nunca fue, tendremos el mismo latido, el mismo ritmo, y aunque todos digan que no vivimos, seguimos viviendo por nuestros sonidos que son uno y que a la vez son ninguno.
Moriré en cuerpo, y mi alma serena vagará en el mundo perpetuo de la calma donde no podré escucharte, no verte, mi alma florecerá y el cielo, atiborrado de estrellas meláncolicas mi cuerpo me devolverá..te escucho?, te siento?..
No te preocupes, tu alma seguirà su sendero y sea donde sea volveremos a encontranos, porque es simple, tenemos un solo corazòn y el sentimiento llama, el sentimiento atrapa, atrae, te conmina a seguir vagando hasta que me encuentres, el dìa se acerca y los latidos se hacen màs fuertes, cada vez màs fuertes, las pieles se buscan, se encuentran, se enlazan y vuelven a morir...
Nota: Gracias Oswaldo.
¿Por qué hay algunas variaciones de género masculino? ¿No lo has escrito tú? Bue... al comienzo pensé que era sobre el bosque de Zárate! jeje
ResponderEliminarhay variaciones de ese tipo porque lo escribí junto a oswaldo, por eso al final dice gracias oswaldo.
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